La interpretación de sueños según Freud

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Sigmund Freud, el famoso psiquiatra austríaco nacido a mitad del siglo XIX, fue una figura pionera en el psicoanálisis y un investigador del significado y razón de ser de los sueños. Su libro más importante a este respecto es La interpretación de los sueños (Die Traumdeutung). Publicada en 1899, la obra es precursora en relacionar nuestras experiencias oníricas con el inconsciente y en concreto, con sus deseos.

Las fuentes oníricas

Fuentes oníricas

Para comenzar su tratado sobre la interpretación de sueños, Freud diferencia entre distintas fuentes oníricas, es decir, el origen de aquello con lo que soñamos.

Estímulo sensorial externo (objetivo)

Cuando dormimos nuestros sentidos no se desactivan por completo, por ello, podemos reaccionar a sonidos como el chirrido de una puerta, un gato que maúlla o un trueno que pueden interferir en nuestro sueño y cambiar su curso o su argumento.

Estímulo sensorial interno (subjetivo)

Son aquellos estímulos sensoriales que no proceden de una fuente externa, como las alucinaciones, las más comunes, las visuales. Freud hace hincapié en las imágenes hipnagógicas que vemos cuando estamos somnolientos y de como estas imágenes aparecen en los sueños una vez caemos dormidos. 

Estímulo somático interno (orgánico)

Las enfermedades dan lugar a sueños en los que nos vemos rodeados de sensaciones de angustia. Nos habla Freud de casos como una mujer aparentemente sana que sufría terribles pesadillas y que tras un examen médico descubrió padecer del corazón; o de personas con enfermedades pulmonares que sueñan constantemente que les asfixian o les aplastan. Es, pues, común que nuestras afecciones influencien aquello con lo que soñamos.

Fuentes de estímulo puramente psíquicas

Si simplemente soñáramos con nuestras vivencias o preocupaciones conscientes del día, el misterio de los sueños, según Freud, estaría resuelto. Sin embargo, dentro de nuestras experiencias oníricas aparecen multitud de elementos que no tienen nada que ver con lo que nos preocupa en la vida cotidiana y tal y como él afirma: “El enigma de la formación de los sueños puede ser resuelto por el descubrimiento de una insospechada fuente psíquica de estímulos”.

El insconsciente y el preconsciente

Para entender la interpretación de los sueños según Freud, debemos conocer dos de los conceptos clave en su perspectiva de la psique humana: el inconsciente y el preconsciente.

El inconsciente

El inconsciente almacena todas, o por lo menos una ingente cantidad de experiencias que hemos vivido y que no somos capaces de recordar voluntariamente. Por ello, a veces en nuestro mundo onírico se hallan conocimientos que no sabíamos que poseíamos, y que después, durante la vigilia comprobamos como ciertos. Menciona Freud en su obra varios ejemplos de este fenómeno, como el caso de un hombre que soñó con la denominación de un helecho el latín, el asplenium ruta muralia (aunque él lo recordó como asplenium ruta muralis, es decir, de forma casi idéntica), sin saber él de nomenclatura botánica. Sin embargo, pasado el tiempo encontró en su casa un álbum de flores secas, en el cual, por encargo de una amiga, había escrito los nombres de las plantas en latín y, en efecto, allí se encontraba el mencionado helecho.

El preconsciente

El preconsciente es la puerta que se sitúa entre el insconsciente y la consciencia. Nuestros recuerdos reprimidos se sitúan en el inconsciente, si bien, con el preconsciente somos capaces de verbalizarlos, de darles forma dentro de la consciencia, pero de tal manera que somos capaces de asimilarlos. Es pues, el preconsciente el lugar donde tienen lugar nuestros sueños.

La memoria onírica y sus peculiaridades

¿Cuál es el material con el que se tejen los sueños? Los recuerdos. Las peculiaridades de la memoria onírica son las siguientes:

  1. “El sueño prefiere evidentemente las impresiones de los días inmediatos anteriores”.
  2. “Efectúa una selección conforme a principios diferentes de aquellos a los que se adapta nuestra consciencia despierta, recordando no lo esencial e importante, sino lo accesorio y desatendido”.
  3. Dispone de nuestras más tempranas impresiones infantiles, llegando hasta reproducir detalles de dicha edad que nos parecen nimios y que en nuestra vida despierta teníamos por olvidados hace ya mucho tiempo”.

Cómo deben (o no deben) interpretarse los sueños según Freud

Interpretación de los sueños según Freud

Errores a la hora de interpretar sueños según Freud

Los dos principales errores para la interpretación de los sueños según Freud, y que suelen darse en la cultura popular, son los siguientes:

  • Intentar da un significado simbólico a aquello que aparece o que acaece en el sueño para otorgarle, por ejemplo, un significado profético, es decir, creer que los sueños anticipan el porvenir ya que: “Depende tan solo del ingenio y de la inmediata intuición del interpretador; razón por la cual pudo elevarse la interpretación por medio de símbolos a la categoría de arte, para el que se precisaba una especial aptitud.”
  • El segundo error lo llama Freud el “método descrifrador”, que en sus palabras “considera el sueño como una especie de escritura secreta, en la que cada signo puede ser sustituido, mediante una clave prefijada, por otro de significación conocida”.

Los sueños como vía de escape de nuestros deseos

A pesar de discrepar con los métodos populares para la interpretación de los sueños, Freud no niega que estos tengan un significado . La tesis central en la que se funda para interpretarlos, es ver en ellos la realización de nuestros deseos, como por ejemplo, cuando sueñas que bebes agua y te despiertas sediento, o sueños más complejos, como una mujer que soñó que tenía manchas de leche en la camisa y esto representaba sus anhelos de maternidad.

Estos deseos pueden verse deformados o censurados, y vistos incluso como situaciones de angustia, aunque para Freud esto no es contradictorio pues esta angustia se debe más al contenido del sueño y no a lo que este representa. Por ejemplo, el sueño de la muerte de un ser querido, no tiene por qué significar el deseo del deceso de esa persona, sino que por ejemplo, puede significar el deseo de encontrarse con otra persona a la que vio por última vez en un entierro.

La interpretación de sueños desde un punto de vista analítico

Lo más importante para Freud a la hora de interpretar los sueños es aquello que se encuentra latente y que se presenta de manera manifiesta, esto es lo que él denomina como desplazamiento. Estos símbolos manifiestos pueden contener varias ideas latentes, es decir, se encuentran condensados. Además, hay que analizar el contenido de cada sueño por separado y no en su conjunto, para finalmente aunarlo todo y dar con el deseo que se realiza y que sería el auténtico significado de relato onírico a analizar.

El cometido del propio soñador o del encargado de interpretar el sueño es llegar al auténtico significado de aquellos símbolos manifiestos que se encuentran en el relato onírico. Resume Freud la manera de llevarlo a cabo del modo siguiente: “En la labor analítica procedemos suspendiendo aquellas representaciones finales que en toda otra ocasión dominan el proceso reflexivo, dirigiendo nuestra atención sobre un único elemento del sueño y anotando después aquellas ideas involuntarias que con respecto al mismo surgen espontáneamente en nosotros. A continuación tomamos el elemento siguiente del contenido manifiesto, repetimos con él la misma labor y nos dejamos llevar, sin que la dirección nos preocupe, por tales ocurrencias asociativas espontáneas, con la esperanza de que al final, y sin más esfuerzo por nuestra parte, llegaremos hasta las ideas latentes de las que ha nacido el sueño.”

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