La incubación de los sueños

¿Quieres soñar con un tema concreto, con unas personas en especial o con un entorno preciso? La incubación de sueños te puede llevar a viajar a todo aquel sueño que desees. Se trata de una serie de rituales que se deben realizar antes de dormir, preparando a la mente para una experiencia onírica elegida a nuestra voluntad. Resulta muy útil, como veremos, la incubación de sueños para la inducción de sueños lúcidos, pero, asimismo, puede ser otra forma diferente de hacer terapia para la solución de nuestros problemas de la vida cotidiana.

En el año 1993, el doctor de la universidad de Harvard Deirdre Barrett publicó el artículo: The “Committee of Sleep”: A Study of Dream Incubation forProblem Solving (“El comité del Sueño”: Un estudio de la incubación de sueños para resolver los problemas”). Para su investigación puso a prueba a setenta y cuatro alumnos a los que pidió que antes de dormir llevaran a cabo una serie de técnicas de incubación de sueños para resolver un problema concreto, bien fuera de tipo académico o de tipo personal. Al menos la mitad de los estudiantes consiguieron el propósito de soñar con aquello que habían pensado antes de dormir, y el setenta por ciento de ellos encontraron solución al problema planteado a través del mundo onírico.

Forma correcta de llevar a cabo la incubación de sueños

Para que una incubación de sueños tenga éxito, en primer lugar hay que ser persistente. Puede que no ocurra a la primera, ni a la segunda, pero si llevamos a cabo los rituales adecuados antes de dormir tarde o temprano nos encontraremos soñando con aquello que nos preocupa o que habíamos planeado. Para ello, existen una serie de trucos básicos que podemos poner en práctica para que nos resulte más fácil.

Escribe un guión sobre tu sueño

En este guión deberás escribir el objeto del sueño, y todo lo que se te ocurra acerca de él: las preocupaciones que quieres solventar, el lugar donde acaece, los personajes que quieras que estén presentes en el sueño… Por ejemplo, si tu preocupación es tener que hablar en público, escribe sobre el problema, la vergüenza, los síntomas que presentas cuando has hablado en público anteriormente, como la ansiedad; también sobre el sitio donde debes dar la charla, descríbelo y también a la masa de gente que estará allí y las personas concretas que te preocupa que te escuchen.

El guión debe ser claro y preciso. No te vayas por las ramas. Además, puedes expresar en él tu intención de que ese sueño sea lo más vívido posible. Guarda el guión cerca de ti cuando vayas a dormir, tenlo presente y repásalo antes de cerrar los ojos.

Coloca objetos, fotografías o dibujos sobre tu sueño a tu alrededor

Para incubar un sueño también es conveniente tener un entorno propicio que nos recuerde a aquello con lo que queremos tener una experiencia onírica. Cuando caemos dormidos queda en nuestra memoria las últimas imágenes que hemos visto en vigilia, lo cual puede ayudar a que dentro de los sueños aparezcan esas mismas imágenes. La cuestión es empaparnos de todo aquello con lo que queremos soñar.

Que tu sueño sea lo último en lo que pienses antes de dormir

Para que la incubación de sueños tenga éxito, debemos tener la idea de nuestro sueño en la mente antes de dormirnos, así que hay que darle vueltas a la cabeza a aquello que nos preocupa hasta caer dormidos. Para no distraernos, es muy útil practicar la meditación, de tal forma que seamos capaces de mantener el foco en las ideas que queremos que se presenten dentro de nuestro sueño.

Incubación de sueños

La incubación de sueños y los sueños lúcidos

Darse cuenta de que uno está soñando resulta mucho más fácil si ya habíamos planeado ese sueño con antelación. Aunque la incubación de sueños pueda ser una herramienta útil para la resolución de problemas en nuestro subconsciente, también puede ser utilizada como medio para viajar a lugares de fantasía o reales en los que queramos sumergirnos, esto es, como un instrumento meramente recreativo.

Por ejemplo, si nos gusta mucho la fantasía medieval, podemos, antes de dormir, escribir un guión sobre el mundo del medievo y lo que nos gustaría hacer en él. También, podemos jugar a videojuegos de esta temática o leer un libro sobre el tema. Luego dar vueltas a la cabeza antes de caer dormidos a este mundo, a las cosas que nos gusta hacer en él, como comer un buen guiso de venado después de un duro día de caza o rescatar a la princesa del malvado Sheriff de Nottingham. 

La cuestión es que, cuanto más lo vivamos, más posibilidades hay de que terminemos soñando con el tema, y si sabemos de antemano que ese sueño estaba preparado, más posibilidades hay de que el sueño se convierta en un sueño lúcido, en el que seamos plenamente conscientes de nuestras acciones.

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